Sunday, February 23, 2014

Visitando un asesinato


El destino de hoy es Rincón 437, Montevideo. En plena Ciudad Vieja, rodeado de edificios coloniales (y algún monstruo moderno desubicado), se eleva el Museo Histórico.
Esta mansión, construida en los primeros años del siglo XIX, perteneció al Gral. Fructuoso Rivera que, en ese entonces, era primer presidente constitucional del Estado Oriental del Uruguay.
Fue en 1942 que se convirtió en museo y, a partir de entonces, exhibe la historia indígena del Uruguay y su paso a un país independiente. 

Sin embargo, hay una historia que el museo no exhibe; una historia que sólo conocen aquellos que creen en leyendas montevideanas.

"El 4 de julio de 1821, la ciudad de San Felipe y Santiago se vio sacudida por la noticia del asesinato de doña Celedonia Wich de Salvañach, natural de la Coruña y con residencia en la casa sita en la esquina de las calles San Gabriel y San Felipe (hoy Rincón y Misiones)." 

 Las esclavas del Rincón
Susana Cabrera
Pg. 7

Casa de Rivera Museo Histórico
Casa de Rivera, Museo Histórico
Conocí la historia a través de mi profesora de literatura, que me presentó la novela de la docente Susana Cabrera. Ésta narra un hecho verídico que marcó la historia uruguaya en cuanto a la esclavitud ya que los dos personajes principales fueron las únicas mujeres ahorcadas en nuestra mismísima Plaza Matríz (dirigirse a Un paso hacia el pasado). Esta historia, de muerte, sangre y venganza, es mencionada brevemente en el recuento de la historia de la casa, sin embargo, sólo Cabrera hizo una recopilación exacto de los hechos.

Cuando fui al museo, en uno de mis tours por Montevideo, era la única visitante en la sala. Saludé con una sonrisa a los que se encontraban en el escritorio principal, y comencé mi visita no guiada.
Cabe admitir que, honestamente, la única razón por la cual visité la casa fue porque estaba cautivada por la historia que le precedía. Así que, cuando llegué, visité las varias salas con poco o nulo interés y subí las escaleras caracol de madera tapizada.
En el segundo nivel habían cuadros que pintaban las diferentes guerras, miré a mis alrededores para descubrir dónde era que se había llevado a cabo el asesinato.
Caminé por el segundo piso y descubrí otras escaleras. Las seguí. Allí me detuve perpleja, no sabía si era el frío y la humedad que me abrazaron repentinamente, o el hecho de que ese cuarto oscuro y abandonado era otro descanso que miraba a un patio interior.
Pensé rápido: de acuerdo a las descripciones, esta era la escena del crimen.
En ese instante, unos pasos agitados me sacaron de mi asombro y, entre palabrotas y otras cosas, me guiaron al primero piso. Yo, respondiendo con breves y confundidos, "Sorry, I don´t understand" ("Lo siento, no entiendo"), salí a la calle y eché una risa nerviosa.

Sí, estuve en la escena del crimen. Encontré un pedazo de historia dentro de un museo que se niega a mostrarlo. 

Coordenadas


Rincón 437, Montevideo, Uruguay
+598 2915 1051 de 11 a 17 hs.

Monday, February 17, 2014

Un paso hacia el pasado

                      
     Un paso adentro y llegamos a otro Montevideo: una micro ciudad donde los turistas se convierten en la población residencial y, de repente, uno se encuentra en un mundo añejo.
Atrás de la Plaza Independencia, se encuentra esta suerte de monumento: la Puerta de la Ciudadela.        
Hoy en día, este bloque de cemento que se alza por sobre nuestras alturas, simboliza la entrada al casco original de Montevideo donde las nacionalidades se mezclan y los lenguajes se multiplican. 
     Es a partir de este monumento que se trazó, en 1836, la línea recta que vendría a ser la "continuación de la calle San Carlos (Sarandí)", es decir, la actual Avda. 18 de Julio. La expansión del casco primitivo corresponde a lo que es ahora el barrio Centro.  
        

      "En la ciudad fortificada de Montevideo, la Ciudadela era el baluarte encargado de resistir el embate final de cualquier ataque del enemigo. Ocupaba la mitad de la actual Plaza Independencia y su única entrada era desde el sector interior de la ciudad. Para ingresar a ella debía cruzarse un puente levadizo. Quitada de su emplazamiento y trasladada a la Escuela de Artes y Oficios en 1879, volvió a este lugar original en 1959”

Puerta de la Ciudadela
La Puerta de la Ciudadela vista desde el Centro
      Atravesando el umbral rumbo a la Ciudad Vieja, comienza un cambio arquitectónico. Paulatinamente, el entorno se convierte en un escenario del siglo XIX. Es en esta micro ciudad donde reluce el trasfondo cultural, donde brilla por su destacada excelencia la influencia de nuestros varios colonizadores. A su vez, cuanto más adentro del casco antiguo, más pura la arquitectura proveniente del siglo XIX. En pronunciado contraste con esta pureza, los habitantes de la Ciudad Vieja se van volviendo más heterogéneos y, entre trajes y corbatas se cuelan chancletas y bermudas. 
estilo Colonial Centro
Construcción colonial. Calle Uruguay
construccion Colonial  Centro
Detalle construcción colonial. Calle Uruguay

       En el epicentro del casco antiguo, está la Plaza Matríz. Ésta, fundada junto con la ciudad, es la orgullosa exhibidora de la Catedral Matríz (Ituzaingó 1373, Montevideo 11000), imán de turistas tanto como de creyentes. Y, más adentro, se encuentra la Plaza Zabala (Rincón y Alzáibar) que lleva el nombre del general español que desplazó a los portugueses de esta región y fundó San Felipe de Santiago. 

Catedral Matríz Montevideo
Cúpula Catedral Matríz 
Palacio Taranco
Palacio Taranco, Plaza Zabala



          "Es como estar en un sueño; lo que veo está creado por pedazos de otras memorias". Así me describió su experiencia un turista chileno que visitaba Montevideo por primera vez. A pesar de haber vivido en el barrio Recoleta de Buenos Aires, no le cerraba la composición de nuestra ciudad. Cómo se mezclan los estilos cuadra por cuadra, cómo se fusionan aires de diferentes épocas para crear el Montevideo ecléctico contemporáneo.

          Un paseo por la Ciudad Vieja de Montevideo nos hace volver hacia atrás varias épocas, mezclarse y fusionarse con ellas bajo faroles existentes de la época. La travesía comienza en la Peatonal Sarandí y termina cuando uno sale del estado de ensueño después de un almuerzo en el Mercado del Puerto. 


Coordenadas


Puerta de la Ciudadela 



Plaza Matríz
Plaza Zabala



Fuentes


Carmona, Liliana; Gómez, María Julia. «Montevideo. Proceso planificador y crecimientos, Parte 1, Publicaciones Farq. (Universidad de la República, Facultad de Arquitectura), diciembre 2002» (en español; en formato .pdf).



http://www.montevideo.gub.uy/ciudad/arquitectura/estatuas-y-monumentos/puerta-de-la-ciudadela






 




Wednesday, February 5, 2014

La calle es mía


    Montevideo se llena de turistas, siempre. El Centro se satura de brasileños que te pechan con las bolsas de compras pero, "un turista, un amigo", ¿no? 
      No es la primera vez que me engancho a hablar con extranjeros en el ómnibus. Varias veces son estadounidenses que quieren saber dónde comer, o qué ver cuando están de paso por la capital. En estas ocasiones, adopto calidad de guía turística y me pongo a hablar de todo lo que se me ocurra que puedan llegar a ver.  Montevideo está repleto de atracciones visuales.  
     No hace mucho, venía en el ómnibus camino al Centro y me senté junto a un señor de apariencia "rural", por así decirlo; no parecía ser de Montevideo. 
    Durante el recorrido, lo vi mirar por la ventana de una manera muy intensa, iba descolocado y observando todo con atención. Cuando el recorrido tomó la Rambla y pasamos por el puerto del Buceo, sus ojos se agrandaron y parecían monedas de dos pesos. Mirándolo me acordaba de un turista, aunque fuese uruguayo. Me hizo pensar en el asombro y la sorpresa de ver cosas nuevas, y me cuestioné si era que nosotros, los uruguayos, conocemos con propiedad nuestra ciudad. 
    ¿Sabemos dónde está cada monumento o calle? O, ¿qué significa cada escultura? O, ¿de qué año es tal, o cuál edificio?
     De seguro que la mayoría de las cosas yo no las sé. 
   Yo creo que dejamos de ver lo que hace años está frente a nuestros ojos y, pasamos a adoptar una actitud de indiferencia hacia nuestra ciudad.
    Por esta razón, hace dos años emprendí en un viaje turístico por mi propia ciudad; adopté ojos de extranjera y salí a conocer esas calles antiguas que todavía tienen adoquines de época, recorrí museos, fotografié edificios y me ensañé en conocer su historia.
Como consecuencia de mi aventura, acumulé datos e historias de Montevideo que comparto con todo aquel que me pregunte.


Plaza de los Bomberos
Plaza de los Bomberos
18 de julio esq. Minas


construcción Colonial, Ciudad Vieja
Entrada a un edificio. Estilo colonial



Ciudad Vieja, Montevideo
Casa antigua ahora inexistente
Canelones esq. Ciudadela